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Diciembre

ABEDUL DU CURRAL
Pumarín (Balboa)
El abedul aparece
en el planeta como respuesta a la necesidad de colonizar las
tierras más frías e inhóspitas y acude a los frentes más
conflictivos para reclamar los dominios perdidos por el bosque.
En condiciones extremas de humedad o frío, el abedul consigue
crear densas poblaciones con gran rapidez, y es capaz de mejorar
las condiciones del lugar de una forma rapidísima. El Abedul es
el árbol de las tierras del Norte. Las poblaciones humanas de
lapones, siberianos, indios de Norteamérica... encuentran en él
inspiración espiritual y soporte vital. En estos pueblos podemos
hablar de una cultura del abedul.
En las montañas del
norte de El Bierzo el abedul, vidueiro, Betula alba L, es el
árbol que se encuentra a mayor altitud, en el linde de los
bosques, rondando las cumbres y en el fondo de los valles. Del
abedul se aprovecha todo, de su madera se fabrican las mejores
galochas; por su nobleza y blancura se utiliza para fabricar los
utensilios de la cocina, cucharas, recipientes, “concos pra
maza-lo leite”; su corteza impermeable servía para hacer las
tapas de los trobos o colmenas de tronco; con el humo negro de
su combustión se teñían las galochas de un bello color negro,
sobre el que luego se tallaban diferentes adornos.
Este emblemático
abedul de Pumarín, de magnífico porte, integrado en el caserío y
al borde de un prado, preside las suaves y verdes pendientes que
descienden hacia el valle de Balboa.
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