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Enero

TEJO DE SAN CRISTOBAL
San Cristóbal de Valdueza (Ponferrada)
El Tejo, Taxus
baccata L, también conocido en El Bierzo como Teixo, es el árbol
sagrado de nuestros antepasados astures, que los plantaban junto
a sus lugares de culto. A lo largo de la historia, la iglesia
fue cristianizando estos antiguos lugares en los que el tejo nos
recuerda la vieja espiritualidad. Son varios los tejos que
crecen junto a iglesias y cementerios en el Bierzo, los hay en
Compludo, Teixeira, Pradela, Villafeile, Salientes, Matalavilla,
Noceda de Cabrera. En la vecina Asturias se vuelven a plantar
junto a las ermitas para mantener la costumbre ancestral.
Árbol de
crecimiento lento y gran longevidad, presenta una madera dura y
elástica que era utilizada en la antigüedad para la fabricación
de arcos. Se dice que todo él es tóxico, incluso las semillas, a
excepción del arilo rojo que las rodea. Este fruto, dulzón y
viscoso, sirvió de aperitivo a los rapaces de los pueblos, que
cuidadosamente retiraban la dura semilla que contenía. Dice la
tradición que para que la semilla germine tiene primero que
cocer en el “botillo” o barriga de un malvís, mirlo o cochorra.
El Tejo de San
Cristóbal de Valdueza, situado junto al cementerio de la
localidad, en un lugar desde el que se divisa la hoya berciana,
ha sido testigo del paso de los viajeros a lo largo del tiempo,
de sus costumbres y culturas. Bajo su copa, seguramente
descansaron los monjes eremitas que fundaron los primeros
monasterios y ocuparon cuevas en la “Tebaida Berciana”.
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