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"El
Mundo/La Crónica de León"
OTERO DE
TORAL.— La pequeña pedanía de Otero de Toral del
municipio de Villadecanes, ha visto alterada su normal
convivencia por el más longevo de sus habitantes: la
encina. Un árbol que con su grandiosa sombra, lo mismo
sirve para velar por los que 'residen', en su inmediato
cementerio, o como ayer, para acoger los concejos
abiertos de la Junta Vecinal que, bajo la dirección de
su presidente Genar García, acompañado por el alcalde de
Toral de los Vados, Pedro Fernández, discutieron un
problema que les afecta en su «corazón».
A
mediados del pasado mes de agosto, la vieja encina a la
que alguno le pone encima «la edad de 800 años», se le
desprendieron dos de sus principales e inmensas ramas.
Una situación que con la que quedó descompensada y
corriendo gran peligro de que un vendaval terminar con
ella en el suelo.
García
aseguró que «aunque el mal ya estaba presente en la
encina desde hace varios años, ahora con las dos ramas
caídas se ha agudizado».
Por ello,
los vecinos de la localudad, la Junta Vecinal y el
Ayuntamiento se han puesto manos a la obra para que esto
no ocurra. Para encontrar una solución, han recurrido al
jefe del Departamento de árboles monumentales de la
Diputación de Valencia, Bernabé Moyá, quién a pié de
árbol y tras una previa visita, explicó con todo detalle
la solución que él ve más factible para la conservación
de la encina, considerada como «muy urgente dada la
extrema gravedad de la enferma».
Ante la
atenta mirada de todos los presentes, Bernabé Moyá
explicó: «el árbol está gravemente enfermo y el peor
problema que tiene es el mecánico. Lo que quiero decir
es, que la estructura corre el riesgo de sufrir un
colapso y por ello, creemos que si no se interviene
sobre el árbol, va a vivir muy poco tiempo, aunque no
podemos estimar el tiempo concreto»
Moya
aseguró que aunque la situación de la encina es crítica,
«si ejercemos algún tipo de actuación rápidamente que
consolide su estructura, podemos darle vida mucho más
tiempo».
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La poda es
la única solución para salvar la vida de la encina de
Otero. Esta solución, aceptada por unanimidad, hará que
se reduzca el volumen de su copa. Una operación muy
arriesgada con la que se tratará de que el viento no
pueda forzar demasiado la resistencia del tronco, muy
mermado en su base por una gran cárcava. A esta
conclusión han llegado los técnicos de la Diputación de
Valencia tras desestimar el utilizar unos tirantes
anclados al suelo que sujetaran la encina para que así
no recayera todo su peso sobre las ramas. El
Ayuntamiento de Villadecanes-Toral de los Vados, está
dispuesto a buscar ayudas para conseguir que este
monumental árbol, de más de 21 metros de altura siga
acompañando en su vida cotidiana a los vecinos de Otero
de Toral. Y es que el conjunto de cipreses del
cementerio de Cacabelos, el tejo de San Cristóbal de
Valdueza, el ciprés de la Anunciada y la encina de Otero
están considerados como monumentos vegetales que hay que
conservar y proteger. Según Moyá, «podría ser el árbol
más longevo y más grande de toda España». Por otra
parte, los mismos técnicos de la Diputación de Valencia
aplicarán, a lo largo de la mañana de hoy, y como vienen
haciendo cada mes desde hace tres años, un tratamiento
fitosanitario al ciprés de la Anunciada en Villafranca
del Bierzo. El árbol parece que está respondiendo
favorablemente al Plan y podrá llegar con vida a su 400
cumpleaños. |