Este negrillo,
con un perímetro de 1,50 m, es uno de los escasos
supervivientes a la plaga que sufrieron los olmos en décadas
pasadas. Según la información de que dispone nuestro
colectivo la actuación ha consistido en una puesta en valor
del citado árbol, mediante la limpieza de su entorno y poda
de ramas bajas.