Los productores creen que la medida llega tarde
y cifran en el 90 por ciento los árboles
enfermos.
La
Junta de Castilla y León ha declarado
oficialmente la existencia de la plaga del
"chancro" en los castaños del Bierzo y de toda
la comunidad autónoma y ha puesto en marcha un
programa de control y erradicación, que podría
obligar a arrancar todos los árboles enfermos,
según la orden publicada por la consejería de
Medio Ambiente en la que se regulan las medidas
para atajar la plaga. Los municipios bercianos
en los que se encuentra este cultivo han sido
declarados zona extendida de la enfermedad del
chancro. Entre las medidas preventivas, se
prohíbe el transporte de vegetales, incluida la
madera del castaño fuera del paraje demarcado y
se exige desinfectar todas las herramientas que
se utilicen para acciones como la poda, así como
la quema de la madera infectada.
Como medidas fitosanitarias curativas, la
consejería de Medio Ambiente de la Junta
establece la poda de las partes del árbol
afectadas por el chancro. En los casos, en que
el castaño esté muy dañado por la enfermedad se
obligará a que sea arrancado. Al tiempo, se
recomienda un tratamiento con productos
especiales que deberá ser supervisado por
técnicos de la consejería.
La
Asociación de Castañicultores del Bierzo cree
que las medidas adoptadas por el gobierno
autonómico para atajar la plaga de chancro en
los castaños llegan tarde ya que más del 90 por
ciento de los árboles están ya afectados y
tendrán que ser cortados. El colectivo que lleva
más de tres años denunciando la aparición de
esta enfermedad en los castañares de nuestra
comarca considera que ya era hora de que la
Junta se involucre y busque soluciones al
problema. No obstante, su presidente, Julio
Anta, asegura que las medidas llegan demasiado
tarde porque ya hay pocos árboles que puedan
salvarse. «Ya era hora de que la Junta se
decidiese por tomar cartas en el asunto, aunque
creo que llega tarde porque son pocos los
árboles que no están afectados y si algo se
podía haber salvado ahora lo más probable es que
tengamos que cortarlos. La verdad estamos
pesimistas aunque el deseo de todos es que
todavía podamos poner una solución al problema»
esgrimió Anta.
Además, la asociación reiteró, ayer, su
propuesta a la Junta para que apueste por la
construcción de una planta de biomasa en el
Bierzo, para utilizar la madera de castaño y
paliar así las graves pérdidas que sufrirán los
castañicultores, que verán desaparecer su
producción.